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Si te han diagnosticado de Trigonitis y quieres mejorar tu calidad de vida, este blog te será de gran ayuda.

miércoles, 12 de junio de 2013

NUEVA ESPERANZA

Hola de nuevo. Hoy he ido a una nueva consulta, esta vez de ginecología. Me han vuelto a decir lo de las vulvodinia, por ello, tengo ese ardor al orinar y las relaciones sexuales son tan dolorosas.
La médico que me ha visto quiere derivarme al Hospital La Paz de Madrid. Allí hay un equipo de especialistas en este tipo de síndromes.  Tratan todo lo que tiene que ver con "El Dolor Pélvico Crónico".
Lo que vienen haciendo para este tipo de enfermedad es hacer infiltraciones en el nervio pudendo de anestésico y corticoides.  Hay una alta probabilidad de éxito en las mujeres que están tratando. 
Creo que es una noticia buenisima y que si los resultados son tan satisfactorios hay que intentar llegar a ese equipo de médicos como sea. Si la suerte me acompaña y consiguen verme y tratarme os contaré detalladamente el proceso y los resultados.
Un gran saludo para todos

Experiencia en un INSTITUTO DE FISIOTERAPIA PÉLVICA

 Hola a todos. Tengo una nueva experiencia que contar con respecto a esta enfermedad rara para la que pocas soluciones se encuentran. 
Hablé con un matrón del hospital en el que me tratan y por primera vez sentí que alguien entendía de lo que estaba hablando. Fué él quien me dijo que no es tan raro en las mujeres padecer un "Síndrome de Dolor Pélvico Crónico". Nosé porque no lo quieren decir pero parece que no estamos solas en el mundo y que a alguién más le pasa lo que tú cada día sufres. 
Este matrón fue también el que me recomendó ciertos medicamentos para paliar los síntomas. Yo estuve probando la "furantoina" un tiempo pero no sentí alivio ninguno. Pero si queréis probarla hay un jarabe para ello.
También me recomendó una centro de fisioterapia pélvica. Al que yo asistí se encuentra en Madrid. Os dejo la página por si queréis información.
http://www.fisioterapiapelvica.com/
Mi experiencia fue algo agridulce, ya que la persona que me atendió sabía mucho acerca del tema y de este tipo de enfermedades pero fue bastante dolorosa la exploración. Me exploraron vagina, vejiga, y ano. Lo que me diagnostiaron a parte de lo que ya sabía, fue una vestibulitis (La vulvodinia o vestibulitis es una afección asociada al dolor en la abertura de la vagina. Esto incluye hipersensibilidad y ardor profundo. La vestibulitis vulvar es una afección relacionada marcada por enrojecimiento e inflamación en la abertura de la vagina) y por otra parte también me diagnosticaron una contractura pélvica muy considerable, suponen que de soportar tanto dolor durante muchos años, toda esa zona se contractura. Con respecto a la trigonitis en el centro no podían hacer nada, pero con la contractura si. Y suponían que descongestionando la zona también se sentiría alivio de dolor ya que todo está relacionado. El problema que mi contractura era tal que para poder manipularme y descongestionarme la zona debía hacerme infiltraciones para que esa zona estuviera preparada para manipularla. 
Yo reconozco que me dió miedo y no hice nada de eso.
Aún así recomiendo que si estáis desesperadas acudáis porque os pueden dar buenas soluciones, además yo las infiltraciones me las hubiera tenido que hacer por la seguridad social, pero a lo mejor vuestro problema os lo pueden solucionar en el mismo centro.
Hasta pronto. 
Un saludo

miércoles, 21 de noviembre de 2012

MI EXPERIENCIA CON LA CAUTERIZACIÓN DEL TRÍGONO

Otra de las opciones que me dieron para poder darme un diagnóstico certero fué una intervención en el quirófano. La cauterización se puede describir como la quemadura del cuerpo usada para extraer una parte de él. A mi me lo realizaron con un bisturí eléctrico. La anestesia fué epidural y solamente estuve ingresada un día. La intervención no tiene complicaciones y es la única forma de saber de que tipo de  Dolor Pélvico  estamos hablando. Lo más molesto de todo fueron los dolores posteriores a causa de la sonda, en mi caso me dejaron sondada para hacerme lavados vesicales, y tuve la suerte que la orina    estuvo muy clara en todo momento y al día siguiente me la quitaron. La recuperación fué buenisima, en cuanto me quitaron la sonda no tuve más dolores,  en los días posteriores tuve algún sangrado en la orina pero nada alarmante. 

Lo más importante de todo esto son los resultados, que supongo que quién lea esto porque también sufre algo parecido a lo que sufro yo es lo que se estará preguntando. Mi respuesta no es muy positiva porque los síntomas aunque desaparecieron mientras las zonas afectadas estaban quemadas en cuanto esos tejidos se regeneraron volvieron a aparecer las molestias. Se supone que no en todos los casos es así, puede que al cauterizarlos, los tejidos se regeneren sin la metaplasia en las células que provocan el dolor.  
En mi caso las molestias no han desaparecido pero si que puedo decir que cierta mejoría he experimentado. No puedo deciros con exactitud que ha sido por la operación pero probablemente.
Y por lo menos puedo estar contenta porque por fín se ha puesto nombre a ese dolor incesante que sufro desde los once años y que nunca he sabido que era. Gracias a la biopsia de los tejidos que me estrajeron  puedo decir que tengo un diagnóstico. Se trata de un Síndrome de Dolor Pélvico Crónico. Tristemente no hay por el momento cura, ni nada de lo que he probado me ha remitido completamente los síntomas pero por fín puedo darle un nombre.
Espero servir de ayuda a toda esa gente que sufre algo como yo. 
Un abrazo
Hasta pronto

miércoles, 18 de mayo de 2011

Síntomas urológicos:

En ocasiones es difícil diferenciar si los síntomas provienen del sistema urinario o del aparato genital, ya que estos están íntimamente relacionados y muy próximos.

Lo que dificulta que el paciente transmita al profesional de la salud lo que siente y se pueda obtener un diagnóstico.

 Sistemaurinario.pngimagen trigonitis

Estos son los principales síntomas que un paciente puede presentar.

Disuria: Micción dolorosa

     Antes de la micción: Vejiga
     Al inicio de la micción: Uretra, próstata
     Durante la micción: Uretra y vejiga
     Al terminar la micción: Vejiga

Polaquiuria:  Aumento de la frecuencia miccional.

Poliuria: Aumento de la diuresis total
  
Urgencia miccional: Deseo intenso y repentino de orinar

Tenesmo: Sensación de micción incompleta

Pujo: Sensación de contracción vesical sin micción

Hematuria: Presencia de sangre en la orina

Es motivo de gran preocupación para el paciente. 
Debe serlo también para el médico.

La Fenazopiridina en el tratamiento de la trigonitis

Presentación:

La fenazopiridina es un producto químico que, cuando se excreta en la orina, tiene un efecto anestésico local. A menudo se utiliza para aliviar el dolor, la irritación, o el malestar causado por infecciones de las vías urinarias, cirugía o lesión en el tracto urinario. Así como en casos para aliviar la irritación o molestia al orinar. Por ejemplo, se prescriben a menudo después del uso de un catéter o después de la cirugía del pene que da lugar a la irritación de la mucosa del tracto urinario. 

Se suele utilizar en combinación con un antibiótico en el tratamiento de una infección del tracto urinario (cistitis). Aclaremos que la fenazopiridina no es un antibiótico.


Farmacocinética:


Las propiedades farmacocinéticas de la fenazopiridina no han sido bien determinadas. 

Su modo de acción no es bien conocido y sólo hay información básica sobre su interacción con el organismo. Se sabe que el producto químico tiene un directo efecto analgésico tópico sobre la mucosa de revestimiento del tracto urinario ya que es rápidamente excretado por los riñones a la orina.


Efectos secundarios:


La fenazopiridina causa un cambio de color en la orina, por lo general a un color naranja oscuro a rojizo. Este efecto es común e inofensivo, y es de hecho un indicador clave de la presencia del principio activo en el cuerpo. 

La fenazopiridina puede causar dolores de cabeza, malestar estomacal (especialmente cuando no se toma con alimentos) o mareos. Con menos frecuencia puede causar un cambio de pigmentación en la piel o los ojos, a un color amarillento. Esto normalmente indica la necesidad de interrumpir su uso. Otros efectos secundarios incluyen fiebre, confusión, dificultad para respirar, erupciones y la hinchazón de la cara, dedos, pies o piernas. El uso a largo plazo puede causar coloración amarillenta de las uñas. 


Uso en trigonitis: 


Actualmente este principio activo, no se comercializa en España por si sólo, sino que lo encontramos junto con un antibiótico (Micturol). Por lo que su uso con esta presentación no sería recomendable para tratar la trigonitis. Podemos encontrar en la web, páginas que comercializan Fenazopiridina, pero es más seguro que sea adquirido en una farmacia que realice comprimidos con este principio activo. 

No está probada su eficacia aún y no se trata de un medicamento que cure la trigonitis, pero si que calme sus síntomas.

viernes, 13 de mayo de 2011

¿Qué es la trigonitis?

Es un proceso patológico vesical inflamatorio crónico que clínicamente se caracteriza por síntomas irritativos parecidos a la cistitis aguda clásica pero que se prolonga en el tiempo.
Esta enfermedad la podemos encontrar con varios nombres: vejiga irritable, síndrome uretral, cistalgias con orinas claras, uretrotrigonitis o cistitis intersticial.


La cistitis intersticial es un síndrome de etiología actualmente desconocida sobre la que se presupone un origen multifactorial caracterizado por la existencia de una inflamación crónica de la vejiga.

La enfermedad es entre seis y diez veces más frecuente en mujeres que en hombres.

La sintomatología más frecuente consiste en un conjunto clínico compuesto de urgencia urinaria, polaquiuria, nicturia, escozor miccional, dolor pélvico y suprapúbico que mejora parcialmente en la mayor parte de los enfermos después de la micción.

Acompañando estos síntomas más constantes, existen otros menos prevalentes como la dispauremia y el empeoramiento sintomático percibido por el enfermo tras periodos de estrés y después de mantener relaciones sexuales.

El tratamiento de la cistitis intersticial es complicado y no siempre satisfactorio. Se han ideado múltiples formas de tratamiento, tanto médicas como quirúrgicas, probablemente debido a no haber encontrado ninguna que sea plenamente eficaz. Un enfermo puede beneficiarse de diferentes tratamientos según el momento evolutivo y severidad de su enfermedad, incluso una combinación de varios.

Normalmente se consigue una disminución de la intensidad de los síntomas, pero raramente se alcanza una desaparición completa y definitiva de los síntomas.